André Maurois — Diciembre de 2024
2024La Maison de Tante Léonie – Museo Marcel Proust conserva dos retratos de André Maurois que testimonian, cada uno a su manera, los profundos vínculos tejidos entre el académico y la obra de Marcel Proust. El primero, pintado por Jacques-Émile Blanche en 1926, y el segundo, realizado en 1949 por el pintor ecuatoriano Eduardo Solá Franco, constituyen jalones preciosos en la historia de la recepción y de la posteridad proustiana.
André Maurois fue, según la expresión de Jean-Yves Tadié, «un proustiano de la primera hora»: ya en 1913 había leído Du côté de chez Swann al aparecer, y quedó, según sus propias palabras, «trastornado». Dedicó a Proust un pastiche (Le côté de Chelsea, 1929), una biografía fundacional (À la recherche de Marcel Proust, 1949) y los prefacios a las primeras ediciones de la Pléiade. Este volumen, que reúne las contribuciones de seis autores, invita a explorar estos dos cuadros y las redes de vínculos —literarios, mundanos y afectivos— que hacen de Maurois un intermediario esencial entre Proust y la posteridad.
Presentación
El primer retrato es obra de Jacques-Émile Blanche (1861–1942), pintor que, treinta años antes, ya había plasmado el rostro de Marcel Proust. Realizado en 1926, el año del matrimonio de André Maurois con Simone de Caillavet, este cuadro representa al escritor instalado en un sillón Louis-Philippe, ligeramente vuelto hacia su escritorio. Sigue a un primer boceto ejecutado en 1924, muy luminoso, conservado en el Musée des Beaux-Arts de Rouen. La versión de 1926, de mayor formato y atmósfera más solemne, retrata a Maurois como un intelectual meditativo, en la tradición del retrato psicológico y social del siglo XIX. Propiedad de la Société des Hôtels Littéraires, este cuadro está en depósito en la Maison de Tante Léonie al menos hasta 2029, de forma renovable.
El segundo retrato, realizado en 1949 por Eduardo Solá Franco (1915–1996), representa a Simone y André Maurois. Pintor nacido en Guayaquil (Ecuador), formado en Nueva York y después en París, Solá Franco se había convertido en un allegado del matrimonio Maurois. Su composición sorprende por su carácter manierista: dos figuras frontales y mudas frente al espectador, rodeadas de grabados que representan a los personajes biografiados por Maurois, de Shelley a Proust. Al fondo, el rostro de Marcel Proust aparece como un atributo identificador, que recuerda el lugar central de la obra proustiana en la identidad intelectual de Maurois. A través de Simone de Caillavet, el cuadro se abre también hacia la propia Recherche: Proust había decidido ya en 1907 hacer de Simone el modelo de Mademoiselle de Saint-Loup, « la clé de voûte de toute l’œuvre ». Este cuadro fue adquirido por la Société des Amis de Marcel Proust gracias a la generosidad de sus mecenas y socios.
Autores y colaboradores
Jérôme Bastianelli, presidente de la Société des Amis de Marcel Proust et des Amis de Combray, firma la introducción.
Jean-Yves Tadié, profesor emérito de la Sorbona y vicepresidente de la Société, recorre las etapas del proustianismo de Maurois: desde la fulgurante lectura de Du côté de chez Swann en 1913 hasta los prefacios a las ediciones de la Pléiade, pasando por el pastiche Le côté de Chelsea (1929) y la biografía À la recherche de Marcel Proust (1949).
Jane Roberts, historiadora del arte y especialista en Jacques-Émile Blanche, analiza los dos estados del retrato —el boceto de 1924 y el cuadro definitivo de 1926— y recorre la amistad entre Blanche y Maurois, iniciada hacia 1918 en torno a un amor común por Inglaterra y la literatura.
Jacques Letertre, presidente de la Société des Hôtels Littéraires, presenta a Simone de Caillavet, esposa de André Maurois y modelo de Mademoiselle de Saint-Loup en la Recherche.
Pauline Chougnet, conservadora en la Bibliothèque nationale de France, propone una biografía de Eduardo Solá Franco (1915–1996), pintor ecuatoriano de múltiples facetas —retratista mundano, hombre de teatro, autor de ballets y coreografías.
Louis Peyrusse, historiador del arte, analiza los dos retratos desde el punto de vista estilístico.
Dominique Bona, de la Académie française, novelista y biógrafa, relata la aventura sentimental vivida por André Maurois en Lima en 1947. Su texto, publicado primero en Le Figaro en julio de 2006, ilumina el contexto humano en el que fue pintado el retrato de Solá Franco.
Sumario
- Introducción, por Jérôme Bastianelli
- André Maurois et Marcel Proust, por Jean-Yves Tadié
- Jacques-Émile Blanche et André Maurois, por Jane Roberts
- Proust comme instrument de séduction, por Jacques Letertre
- Eduardo Solá Franco (1915–1996), por Pauline Chougnet
- Un art des visages et des gestes, por Louis Peyrusse
- André s'étourdit à Lima avec Marita, por Dominique Bona
- André Maurois en quelques dates
Información bibliográfica
- Formato: rústica, 80 páginas
- ISBN: 978-2-492318-27-6
- Precio: 13 €
- Editor: Société des Amis de Marcel Proust et des Amis de Combray
- Impresor: Suisse Imprimerie, París
- Depósito legal: octubre de 2024